Iglesia Bíblica Internacional, Viña del Mar
Hugo Gálvez
Una vida puesta en la obra de plantar iglesias
1979 — Actualidad
Mi familia.
Jennifer, Katherine y Pablo.
Contenido
- 1979Peñaflor: el peregrino y el milagro
- 1989Maipú: la obra que no se cerró
- 1998Formación teológica y servicio regional
- 2006Jennifer, y el costo de las doctrinas de la gracia
- 2014Las plataformas: IgleRed y Predicación Expositiva
- 2017Iglesia Bíblica Internacional, Viña del Mar
- 2018Proyecto Noé: la red que cruzó fronteras
- 2020La iglesia en pandemia
- 2022Soltar para multiplicar
- 2024Yoeduco.cl y el derecho preferente de los padres
- 2026Hoy, en Viña del Mar
- ObraLos libros: discipulado, plantación, doctrina y ficción
- MétodoLos nueve pasos de REPRODUCE
- Nacimiento
- 12 de enero de 1979, Peñaflor, Chile. Hijo de José y Jessica
- Familia
- Casado con Jennifer desde julio de 2006. Dos hijos: Katherine y Pablo
- Ministerio
- Pastor fundador de la Iglesia Bíblica Internacional, Viña del Mar
- Formación académica
- Licenciado en Teología Bíblica, FTBB de ABWE (1998–2003); Diplomado en Interpretación Bíblica, SEBTS (2016)
- Fundaciones
- 2014 IgleRed, 2015 Predicación Expositiva, 2017 IBIN, 2018 Proyecto Noé, 2024 Yoeduco.cl.
- Alcance
- Iglesias plantadas o acompañadas en Chile, Argentina, México, Francia y España
El peregrino y el milagro
Hugo Gálvez nació el 12 de enero de 1979 en Peñaflor, al poniente de Santiago, hijo de José y Jessica.
Su primer acercamiento al evangelio llegó a los cuatro años, en unas vacaciones de verano en Viña del Mar. Entre los libros de esos días estaba «El progreso del peregrino» ilustrado, la alegoría de John Bunyan sobre un peregrino que carga el peso de su pecado camino a una ciudad que brilla al fondo. Mucho antes de entender una doctrina, esa imagen ya se le había quedado en la mente.
A los siete años un diagnóstico grave cambió el curso de su infancia y lo puso frente a una condena de invalidez. Su familia no tenía cómo costear la cirugía ni el largo tratamiento de recuperación que hacía falta.
La providencia divina actuó a través de los misioneros Lewis Browning y su esposa Katherine que por esos días plantaban una pequeña misión en Sta. Rosa de Chena, Peñaflor. Ellos eran originarios de Chattanooga, Tennessee, y habían sido enviados por la Maranatha Baptist Mission de Natchez, Mississippi— con cuyas ofrendas se financió la operación. Por esa misma providencia lo llevaron a su especialista, el Dr. Alfredo Raimann Neumann, secundado por la Dra. Gladys Villablanca, en el hospital Paula Jaraquemada de avenida Santa Rosa —hoy Hospital Clínico San Borja Arriarán.
Cada seis meses, el equipo médico veía boquiabierto su recuperación, hasta certificar el alta completa.
Así como no tenía forma de pagar mi operación y una iglesia pagó por mí, tampoco tenía cómo pagar la deuda de mi pecado. Cristo pagó por mi salvación. Dios me había sanado.
La obra que no se cerró
En 1989 comenzó a asistir a la plantación bautista Eben-Ezer, en el sector El Abrazo de Maipú, iniciada brevemente por Nelson Morales pero concretamente edificada por el hno. Miguel Díaz. La congregación se reunía en una pequeña capilla de madera levantada en el patio de la hermana María Méndez.
Con el paso de los años la obra estuvo a punto de cerrar. En ese tramo crítico, Hugo y su madre Jéssica asumieron el peso de mantener la continuidad del ministerio y acompañaron al hno. Miguel Díaz en el afianzamiento de la iglesia. Cuando un hno. externo intentó asumir el pastorado por fuera del orden que la congregación se había dado, Hugo se opuso por razones de forma: la institucionalidad de una iglesia importa tanto como las personas que la sirven.
Más tarde llegaron los misioneros de ABWE —los Salsman—, que reunieron en USA los fondos para construir el templo definitivo. La congregación fue pasando de la capilla de madera a una casa arrendada, luego a una segunda propiedad y después a las instalaciones de un colegio en Las Industrias. Hugo acompañó cada una de esas mudanzas.
Fue líder de jóvenes y primer mentor de Pablo Uribe, hoy pastor de la Iglesia Bautista Eben-Ezer. Hugo tenía una costumbre que explica bastante de lo que vino después: cada sábado, al terminar la reunión de jóvenes, iba a un terreno vacío que miraba con esperanza.
Dividía a los jóvenes en las cuatro esquinas de aquel terreno para orar. Años más tarde, allí se levantó el templo.
En 2003 se retiró de Eben-Ezer por diferencias con el liderazgo de la época. Catorce años después, la iglesia seguía en pie sobre el terreno por el que había orado de adolescente.
Formación teológica y servicio regional
Entre 1998 y 2003 cursó y obtuvo el título de Licenciado en Teología Bíblica en la FTBB de ABWE. Fueron cinco años de aula que corrieron en paralelo —no después— a un trabajo pastoral que ya estaba en marcha.
En esos mismos años presidió el equipo de jóvenes de AIBICH, la Asociación de Iglesias Bautistas Independientes de Chile, coordinando congregaciones de Santiago y de la V Región y administrando campamentos juveniles junto a otros líderes de la asociación. Fue su primera experiencia de trabajo en red: muchas iglesias, un calendario común, nadie mandando sobre nadie.
Tras su salida de Maipú acompañó a la Iglesia Bautista Fe de Peñalolén —ministrada por el misionero Shawn Hayne— durante una crisis interna, y permaneció respaldando la obra hasta la llegada de un nuevo misionero. Entre 2003 y 2004 hizo un año de mentoría enfocada en misiones con el misionero alemán Hans Ziefle.
Poco después se trasladó a Viña del Mar y se integró como miembro de una iglesia bíblica bautista de la ciudad, donde sirvió como líder de jóvenes, profesor de su instituto bíblico y predicador esporádico. Allí empezó el noviazgo con Jennifer.
El costo de las doctrinas de la gracia
En julio de 2006 se casó con Jennifer. Con el matrimonio, Viña del Mar dejó de ser un destino y pasó a ser el lugar: la V Región se convirtió en la base definitiva de su ministerio.
Los años siguientes fueron de estudio y de precio. El trabajo con el texto bíblico lo llevó a las doctrinas de la gracia, y esa convicción no se quedó en la biblioteca: reordenó su predicación, su eclesiología y su manera de entender la conversión. El costo fue personal, matrimonial y eclesial, y terminó con su salida de esa congregación por diferencias doctrinales y de práctica.
Vino después un período de itinerancia ministerial entre un par de iglesias de Santiago. Años sin púlpito propio, que en retrospectiva funcionaron como el taller donde se templó todo lo demás: cuando por fin hubo una iglesia que plantar, ya sabía exactamente qué clase de iglesia debía formar.
Las plataformas: IgleRed y Predicación Expositiva
En 2014 el hermano Daniel Aldea, fundador del ministerio Siervo Fiel, le cedió la dirección del ministerio IgleRed para que la reestructurara. Emprendió entonces una reestructuración profunda: el ministerio dejó de ser solo un espacio de comunicación cristiana y se convirtió en una plataforma desde la cual se construyeron relaciones con pastores y ministros de todo el mundo iberoamericano.
De ahí comenzó en él una preocupación más ancha que cualquier congregación local: la necesidad de iglesias bíblicas, doctrinalmente sólidas y pastoralmente sanas en el mundo hispanohablante.
En 2015 fundó el ministerio Predicación Expositiva. Ya no bastaba con conectar ministros; había que promover la predicación bíblica y fortalecer la formación alrededor de la exposición fiel de las Escrituras. En junio de ese año, durante la conferencia «Caminamos por una senda marcada» en Temuco, entrevistó a los pastores Sugel Michelén y Miguel Núñez para el ministerio; la conversación fue una herramienta de estudio para miles entre los hispanohablantes. Se sumaron vínculos con Iván Reyes y José Hutter, y el trabajo codo a codo con Daniel Aldea, cofundador del ministerio.
Visto en perspectiva, fueron dos puentes sucesivos: IgleRed conectó; Predicación Expositiva conectó y formó. En 2016 agregó a su formación el Diplomado en Interpretación Bíblica en SEBTS; ese mismo año se agregó el tercer verbo. Fue comisionado para labores ministeriales y de plantación por iglesias reformadas de Estados Unidos, Cuba y México, y la visión dejó de ser conectar y formar para pasar a ser formar para enviar.
Iglesia Bíblica Internacional
El 5 de febrero de 2017 quedó conformada la Iglesia Bíblica Internacional en Viña del Mar, bajo su ministerio pastoral. No nació como denominación ni como estructura administrativa para incorporar congregaciones, sino alrededor de un conjunto de convicciones: la centralidad de las Escrituras, la predicación expositiva, la doctrina bíblica, el gobierno por pluralidad de pastores o ancianos, la interdependencia de la iglesia local, el discipulado, la formación de líderes y la plantación de iglesias.
El lema con el que se presentó resume el programa entero: una iglesia que planta iglesias y discípulos que hacen discípulos.
En 2020 el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos le otorgó personería como entidad religiosa de derecho público, bajo el registro N.º 5256. La iglesia adhiere en su mayor parte a la Confesión de Londres de 1689 y a la Declaración de Chicago sobre la Inerrancia.
La vida de la propia congregación de Viña del Mar, en esos años:
Proyecto Noé: la red que cruzó fronteras
IBIN Viña del Mar todavía estaba en proceso de plantación cuando empezó a plantar. Esa particularidad marcó todo lo que siguió: el impulso no venía de una iglesia madre consolidada, sino del ministerio del plantador y de la red de relaciones construida durante la década anterior. En dos años el modelo cruzó tres continentes.
- IBIN MaipúChile, 2018.
- IBIN José C. PazBuenos Aires, Argentina, 2018. Pr. José Luis Gómez
- IBIN UriangatoGuanajuato, México, 2019. Pr. Antonio González y Pr. Juan Carlos Zavala
- IBIN MoreliaMichoacán, México. Pr. Juan Carlos Zavala con un grupo de hnos.
- IBIN LeónGuanajuato, México. hno. Miguel Zermeño
- IBIN ParísFrancia. Hnos. Abel Vásquez, Luis Mantilla y Carlos Mantilla
- IBIN Los Santos de MaimonaBadajoz, España. Hno. Samuel Alonso
- IBIN MonterreyNuevo León, México. Hno. Raúl Pasos
Morelia marcó el momento en que el modelo dejó de depender de que el plantador estuviera físicamente presente en cada obra: el Pr. Juan Carlos Zabala, formado en Uriangato, encabezó una plantación propia. Apareció la segunda generación.
La obra de París tomó después un camino propio: la congregación adoptó el nombre Iglesia Bíblica Dios Soberano y continuó de forma autónoma, conservando la misma Confesión de 1689 que la vio nacer.
La iglesia en pandemia
La pandemia obligó a sostener con pantallas lo que se había construido con viajes. La Cena del Señor se celebró con mascarilla y distancia; el discipulado pasó a reuniones remotas; las iglesias de Chile, Argentina, España y Estados Unidos se juntaron en una sola cuadrícula de video.
Después de la pandemia llegó la plantación más reciente de la red, IBIN Monterrey, en una de las ciudades más industrializadas de México, con un plantador encomendado por un cuerpo de ancianos y ya no por una sola persona. Ese detalle —quién comisiona— anticipa toda la reforma que vendría.
Soltar para multiplicar
El modelo había producido iglesias, pero dependía demasiado de un solo nodo: campos, formación, acompañamiento, viajes, evaluación y visión pasaban por la misma persona. Reconocerlo a tiempo fue la decisión más costosa de esta historia, y probablemente la más fértil.
Hugo Gálvez decidió liberar el proyecto y permitir que las iglesias caminaran de manera autónoma.
Proyecto Noé no era propiedad de una persona. Pertenecía a Dios.
Lo que quedó no fue poco: iglesias autónomas que siguen predicando la misma doctrina, ministros formados, discípulos, relaciones fraternas y —el dato decisivo— capacidad de reproducción. La congregación en Paris que dejó de llevar el nombre IBIN llegó a plantar, por su cuenta, una iglesia hija en Suecia.
El verdadero éxito de una plantación no consiste en que permanezca dependiente de quien la plantó, sino en que sea capaz de establecerse y reproducirse.
Yoeduco.cl: el derecho preferente de los padres
En 2024 fundó Yoeduco.cl: una iniciativa civil para defender los derechos de los padres, frente a lo que identificaba como una imposición ideológica en la educación chilena de esos años.
Formó una red con la participación de psicólogos forenses, abogados especialistas, diputados y colaboradores del mundo político, todos alrededor de una sola premisa, que sostiene como derecho constitucional:
Cada padre tiene el derecho preferente de educar a sus hijos.
La presenta como una de las herramientas más potentes al alcance de un padre o una madre dentro del sistema escolar: una carta que pone por escrito, ante el colegio, el derecho a ser informado con anticipación y a dar o negar su aceptación expresa.
Solicitud de información previa y aceptación expresa
El documento que Yoeduco.cl pone a disposición de los padres, con respaldo en el artículo 19 N.º 10 de la Constitución de Chile y en la Ley General de Educación.
Hoy
Pastorea IBIN Viña del Mar, en Recreo: culto los domingos y estudio bíblico los jueves. La iglesia tiene publicada una ruta de discipulado completa, de la etapa inicial a la fase de multiplicación, y un programa llamado «Abre tu casa» para plantar desde hogares de la V Región. Cada año se forma una nueva generación de discípulos.
En paralelo revisa, con calma y consideración, la primera etapa de Proyecto Noé. Reúne lo que dio fruto y lo que no funcionó, los aciertos y los errores, y lo deja ordenado —no cerrado— para retomarlo desde lo que corresponda hacer.
Obra escrita
Cuatro títulos en nueve años, y ninguna distancia entre ellos. El material de discipulado salió del púlpito; el manual de plantación, de la red; la monografía, de la tesis doctoral; y la novela, de la misma doctrina del reino, esta vez contada como ficción.
Verdaderos Discípulos
Serie de discipulado · «Formándonos bíblicamente»Un camino de formación bíblica para crecer en fe, carácter y misión, organizado en siete tramos. Es el material con el que IBIN forma a cada generación de discípulos, del primer contacto con la fe hasta el envío a multiplicar.
- Etapa 0Pre
- Fase 1Formándonos
- BisagraEl Reino
- Fase 2Creciendo
- Fase 3Sirviendo
- Fase 4Liderando
- Fase 5Multiplicando
Experimentando el Reino
Creciendo
Sirviendo
Liderando
Multiplicando
Proyecto Noé
Manual práctico de plantación de iglesias bíblicasLa urgencia de construir arcas ante el juicio venidero. Una década de plantación destilada en método: del campo abierto a la iglesia constituida.
El Milenio que Nadie Esperaba
Monografía doctoralLa transición del Reino del Hijo al Reino del Padre. Su trabajo teológico más extenso: una lectura canónico-exegética del milenio.
El Reino del Hijo
Novela. Thriller teopolítico y escatológicoBaruj Atá B’ashem Adonai. Una novela de la ficción libre en clave de Thriller.
Los nueve pasos de REPRODUCE
Una década de plantación cabe en una progresión, y esa progresión terminó convertida en método. Cada paso tiene un entregable y una puerta: no se avanza al siguiente sin cumplirla.
Evaluar el campo, identificar al plantador, formar el equipo inicial y abrir la obra.
Una plantación no reúne personas: produce discípulos. Evangelización, doctrina y comunión.
Identificar hombres con potencial y formarlos en Biblia, teología, predicación y pastoral.
La iglesia madura repite el ciclo: nuevos campos, plantadores liberados, equipos enviados.
Pluralidad de ancianos, liderazgo local formado, constitución formal y disciplina eclesiástica.
El plantador transfiere autoridad, forma sucesores y bendice la autonomía.
Doctrina compartida, cooperación misional, consejo mutuo y rendición de cuentas.
Salud del plantador y de su familia, salud doctrinal, relacional y financiera, frutos y reproducción.
La iglesia envía porque ha sido enviada: nuevas regiones, nuevas naciones.
La regla que ordena los nueve pasos es una sola: la autoridad del plantador debe disminuir en la misma proporción en que aumenta la madurez de la iglesia local.
La iglesia de Cristo no se construye sobre el olvido, sino sobre la memoria redimida.
Esta es la memoria de una historia ministerial real, con frutos visibles y heridas profundas, con aciertos que merecen conservarse y errores que exigen corrección. Empezó con un niño de siete años que no tenía cómo pagar y por quien pagó una iglesia que nunca conoció. Terminó —por ahora— con un pastor que aprendió a soltar lo que había construido para que siguiera creciendo sin él.
Entre una cosa y la otra hay cuarenta años, cinco países y una convicción que no ha cambiado desde 1986.